2013(e)ko azaroak 29, ostirala

Euskarazko jainkotasunaren izenak: zonaldeko kultura eta ekonomia aberastasun iturria.

Koldo Colomo

Euskararen presentziak milaka urteko ibilbide luzea du gure ibarretan. Horren lekuko argienak toki, mendi eta ibai izenak ditugu. Hala ere, kasu gehienetan izen mota hauek bi mila urte inguru irautea ez da erraza. Alabaina, harrietan zizelkaturik beste izen misteriotsu batzuk ditugu Nafarroako erdiko zonaldean, Erroma garaiko euskaldunek utzi zizkigutenak, hain zuzen ere, gizabanako izenak eta jainkotasunen izenak. Lehenengoak, antroponimikoak edo pertsona izenak izanik, Akitanian, Aragoin, Sorian eta Araban egoteaz gain Nafarroan zenbait tokitan topatzen ditugu, besteak beste, Ummesahar, Agirseni, Abisunhar. Horretaz gain iberiar izenak euskara moduan ahoskaturik ere baditugu gertu, esaterako, Urchatetelli Andelon. Hilarrietan agertzen diren pertsona izenez aparte bereziago eta berezkoa den fenomeno bat agertzen zaigu Nafarroako erdi aldean; jainkotasunen izenak. Fenomeno honek, gainera, euskal sinesmenen berri ematen digu, hots, I. eta III. mende bitartean bizi ziren euskaldunek zeri edo nori egiten zioten gurtza jakin genezake eta euren kosmobisioaren nondik norakoak.

2012(e)ko azaroak 3, larunbata

El euskera arcaico

La denominación de euskera arcaico se corresponde con la lengua testimoniada por las diferentes inscripciones vasconas encontradas en territorio aquitano y vascón hasta el siglo III d. C. Al euskera hablado anteriormente se le denominaría protoeuskera, siendo un idioma que en principio sólo podría ser reconstruido teóricamente, y al posterior, euskera común, medieval, clásico, moderno o batua, dependiendo de la época a la que se haga referencia. Esta clasificación está basada en el libro El euskera arcaico de Luis Núñez Astrain al que continuamente haré alusión.
La tipología del euskera no se asemeja en nada a la de todos los demás idiomas de su entorno. En Europa todos los idiomas son indoeuropeos. Lo que quiere decir que provinieron de Asia entre el segundo y el primer milenio a. C. y que tienen, por lo tanto, una afinidad con el sánscrito, la antigua lengua sagrada de la India. Las únicas excepciones europeas actuales a este hecho son el euskera, el finés y las lenguas caucásicas.

Los vascones

Los vascones irrumpen en la Historia en el año 75 a. C. Es en esta fecha la primera vez que los cita Tito Livio en un episodio de la guerra entre Sertorio y Pompeyo. A partir de ahí el término se empieza a utilizar con cierta frecuencia durante los siguientes siglos, atestiguándose tanto en las fuentes escritas romanas como en la epigrafía correspondiente a las inscripciones acuñadas en monedas.
Si hacemos una comparación del territorio que ocupó la tribu de los vascones según las fuentes clásicas de la época romana con la actual división político-administrativa podemos observar que su geografía se ciñe casi exclusivamente al espacio navarro. Partiendo de este “área nuclear” que supone el actual territorio navarro, se tendrían que ampliar algo las fronteras hacia el este, abarcando Jaca y las Cinco Villas aragonesas, y también hacia el sur, ya que los encontramos asentados en la margen derecha del Ebro, en ciudades como Calahorra y Graccurris/Alfaro. En el noroeste ocuparon también un pasillo que buscaba su puerta hacia el Atlántico en donde se situaba el puerto de Oiasso en el actual Irún. Esto es, grosso modo, lo que nos cuentan las fuentes escritas romanas sobre la extensión de los vascones durante la romanización.

2012(e)ko azaroak 2, ostirala

Las comunidades indígenas

Antes de comenzar a hablar de los vascones me ha parecido conveniente hacer un repaso sobre el modo de vida de las comunidades indígenas que habitaron Navarra durante el largo periodo del Neolítico, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro.
Con el concepto de “comunidades indígenas” se pretende designar a las poblaciones que ocuparon el hábitat navarro durante la etapa anterior a la llegada de las primeras legiones romanas hacia el siglo II a. C. Hay quien duda de que estas poblaciones pudieran ser los antecesores directos de los vascones. De todas formas, no hubiera sido acertado utilizar esta denominación ya que estos no irrumpen en la Historia hasta el año 75 a. C., cuando se les cita por primera vez en un episodio de la guerra entre Sertorio y Pompeyo. Estos vascones conformarían, durante la dominación romana, una etnia de idiosincrasia propia que acabó, como todas las demás, engullida por la personalidad asfixiante que ejercía la autoridad romana. Ante la apabullante superioridad tecnológica, cultural y organizativa del mundo romano la historiografía tradicional nos ha representado a estos grupos indígenas, ya fueran vascones o no, como un conglomerado de colectividades desorganizadas y culturalmente retrasadas. Sin embargo, si estudiamos a las comunidades indígenas predecesoras en un contexto de soberanía, al margen de todo lo que ocurrió con la llegada de sistema administrativo romano, la lectura que extraemos es otra muy distinta.

2012(e)ko uztailak 22, igandea

Txoria Garestik aldendu zenekoa edo munduko aniztasunaren galera

Koldo Colomok idatzitako artikulua

Zer da hiztun komunitate batek galtzen duena hizkuntza galtzen duenean? Behin baino gehiagotan nire buruari galdera hau egin diot. Fenomeno hau XIX. mendearen bigarren erdialdean gurean gertatu bada ere, inork ez du aztertu euskararen galerak zer ondorio ekarri zituen. Ez da kontu erraza jazotako galeraren tamainaz jabetzea, ezta galerak ekarri zuen desoreka sozialaz, kulturalaz eta sikologikoaz ere. Urte askotan zehar Izarbeko herritarrok uste izan dugu hemen ez zela inoiz euskaraz egin, batzuek oraindik orain kolokan jartzen jarraitzen dute errealitate hori euskararen presentziari garrantzia kendu nahian. Zoritxarrez amnesia hau pentsamendu politiko baten ondorioz zabaldu zen, identitate bat ezabatu nahian.

2012(e)ko martxoak 16, ostirala

DICCIONARIO DEL EUSKERA RESIDUAL Y CASTELLANO EN DESUSO DE VALDIZARBE Y VALDEMAÑERU

Autor:

Fernando Pérez de Laborda

Colaboradores:

Alberto Beriáin
Jon Erice
Nacho Aldaya
Joaquín Azparren
Julio Laita
Txaro Etxetxipia
Anuntxi Etxetxipia
Esteban Armendáriz
Antonio Alcalá





Pincha sobre este link para consultar el diccionario del euskera residual en el castellano de Valdizarbe y Valdemañeru:

PINCHA AQUÍ:  DICCIONARIO



A pesar de la desaparición del euskera en Valdizarbe y Valdemañeru a principios del siglo XX y de la época de exclusión y desacreditación en la que se vio sumido el idioma durante cuatro décadas, no se pudo evitar que el habla de uso común durante siglos siguiera presente entre sus habitantes por medio de voces que no eran fácilmente sustituibles. Los apellidos, nombres de casas, topónimos, pseudónimos, etc. daban buena muestra de la presencia que había tenido el idioma hasta hace bien poco. La lista es larga y probablemente se podrían aportar miles de datos sobre el euskera de la época ateniéndonos exclusivamente a analizar los nombres de los términos de ambos valles. Es de sobra conocido el fenómeno de la riqueza de toponimia de la cultura vasca, donde los nombres de los términos se vinculan a un mundo espiritual y cultural que se encuentra muy estrechamente relacionado con la tierra. Cada realidad geográfica y cada pequeño paraje, finca o corraliza era personalizada con un nombre generalmente compuesto y que en nuestro entorno, como ya he dicho, se pueden contar por miles.

2012(e)ko urtarrilak 20, ostirala

Martín Ximenez de Benegorri XVII. mendeko Garesko elizetako bikario euskalduna

Koldo Colomok idatzitako artikukua

Trentoren kontzilioak eliza katolikoari haize berritzaileak eman zizkion. Europan sortzen ari ziren mugimendu protestanteen zabalpenari aurre egiteko beste jokamolde baten beharra zuen elizak. Trentok ezarritako aldaketek errenazimenduko kultur kutsu nabarmena zuten eta gizalaguna, formakuntza edota tokiko hizkuntzen erabilera ezinbestekoak ziren modu ulergarrian zabaltzen ahal izateko katolizismoaren doktrina.

2011(e)ko urriak 15, larunbata

PRESENTACIÓN Y BIBLIOGRAFÍA

Autor:

Fernando Pérez de Laborda

 
Colaboradores:

Koldo Colomo
Xabier Vélez
Alberto Beriáin
Jon Erice
Nacho Aldaya
Joaquín Azparren
Julio Laita
Txaro Etxetxipia
Anuntxi Etxetxipia
Esteban Armendáriz
Antonio Alcalá
Fernando Maiora



Este estudio pretende ser un pequeño intento de arrojar luz sobre un pasado que hasta hace bien poco nos era absolutamente desconocido. En el trabajo no se pretende abarcar todos los ámbitos que comprenderían la historia del euskera en Valdizarbe y Valdemañeru, sino que se ha hecho hincapié en dos aspectos fundamentales: primero se ha recogido una recopilación cronológica de todas las referencias que se han hecho al euskera en ambos valles en los últimos dos mil años, realizando por épocas una breve síntesis y extrayendo unas pequeñas conclusiones; y segundo, se ha elaborado un extenso diccionario del euskera residual, de unas mil palabras originariamente vascas que ha permanecido vivas hasta nuestros días en el castellano de la zona. Con el tiempo tendrán cabida otra serie de artículos como, por ejemplo, el trabajo de investigación realizado junto con Koldo Colomo sobre el topónimo Gares, ya publicado en la revista Fontes Linguae Vasconum, o el artículo de este último autor sobre el vicario euskaldun de Puente la Reina Martín Ximénez de Benegorri.

2011(e)ko uztailak 20, asteazkena

Gares. Historia de un topónimo

Artículo publicado en la revista Fontes Linguae Vasconum.

 

Al final del artículo se realiza una relación de los datos encontrados con posterioridad a su publicación.

 

Koldo Colomo Castro
Fernando Pérez de Laborda
2011

En este artículo hemos recogido los datos históricos que hacen referencia a la palabra Gares para poder dar una visión histórica del topónimo vasco de Puente la Reina, localidad de Navarra, y en particular, de las personas que lo utilizaron y sus motivaciones. Los datos nos transportarán a un periodo que comienza en época medieval y finaliza en los comienzos del siglo XXI.

2011(e)ko apirilak 5, asteartea

Siglo XVI


La Novissima Recopilación de las leyes del Reino de Navarra de 1513 es el punto de partida para la regularización de los archivos notariales locales. Es entonces cuando se dispone por primera vez que los papeles de los notarios deban ser dados a sus hijos o deudos más cercanos antes que a terceras personas. Todos estos documentos que se van archivando versan sobre los más diversos temas: compra-ventas de tierras de pantraer, subasta de yerbas, reuniones de concejos, contratos matrimoniales, expedientes de hidalguía y disputas sobre toda clase de derechos. Toda esta abundante documentación de manuscritos y actas que se van acumulando en los archivos generales de Pamplona y en los municipales y parroquiales va siendo publicada poco a poco y dando información rigurosa sobre cuestiones cotidianas que ya no solo afectan a las altas jerarquías sino al pueblo llano en general.


Siglo XVII

Valdizarbe y Val de Mañeru fueron durante el s. XVII valles plenamente vascongados. El vascuence se utilizaba en todos los ámbitos sociales. Era una lengua entendida, hablada y contemplada por todos como natural y materna. Todos los estratos sociales la consideraban propia: la nobleza, los profesionales de los trabajos más cualificados como escribanos, maestros y cirujanos, la clerecía con sus vicarios, beneficiados y capellanes y las clases más humildes, la de los agricultores, artesanos y criados. El euskaldún cerrado, desconocedor del castellano, idioma que lo hablaba la clase acomodada, el clero, los escribanos, etc., era el estereotipo común en toda la cuenca. Las lenguas romances estaban exclusivamente circunscritas a esferas eclesiásticas y oficiales, a la celebración de los oficios y la redacción de documentos. El vecindario no tenía en su vida diaria ninguna posibilidad de conversar en castellano, porque era lengua únicamente escrita de la misma manera que el euskera era lengua ágrafa. Es curioso el dato de 1684 en el que se asegura de un sacerdote que el lenguaje castellano que hablaba era “poco limado”.


Siglo XVIII



Los dos pleitos acontecidos en el lugar de Aoiz y minuciosamente investigados por Jimeno Jurío en su libro "Retroceso histórico del euskera en Navarra" pueden resultar ejemplos muy ilustrativos de la situación en la que se encontraría el idioma en Valdizarbe y Valdemañeru durante este siglo. En ambos manuscritos fechados entre 1690 y 1790 y en los que se cuestiona la importancia de ser vascófono o romanzado para la realización de los actos litúrgicos y todas las tareas eclesiásticas en la zona, apenas se aprecian diferencias importantes en el ámbito de la pérdida del idioma vasco y como única novedad se destaca, ya a finales del siglo XVIII, el hecho de la presencia de un núcleo de personas castellanas cerradas.


Siglo XIX

Valdizarbe, Valdemañeru y Valdorba fueron durante muchos años el límite meridional del ámbito vascongado en todo Euskal Herria. Al finalizar el siglo XVIII el euskera estaba suficientemente asentado entre la población y hasta ahora no se había detectado retroceso ninguno en la intensidad y extensión del idioma en la zona. Se podría hacer un análisis comparativo con la zona de Aoiz que debió de sufrir una evolución parecida en relación al habla preponderante. Jimeno Jurío ya analizó muy bien su situación gracias a un pleito que duró tres años, de 1788 a 1791 y que informa con amplitud sobre las lenguas habladas en este pueblo (RHEN, pág. 139-166).
El dato más importante que aporta este proceso quizá sea el de la mención del término "castellano cerrado" que utilizó el beneficiado Arano, haciendo referencia a unos pocos vecinos: aunque entienden y hablen diferentes palabras en vasquenze, no se pueden llamar bascongados por ser castellano cerrados, así tampoco los quatrocientos vascongados [de Aoiz], aunque tal qual palabra entiendan y hablen en castellano, no se puede decir que saben y entienden este lengoaje (pág. 157). El propio alcalde Lasa le desmiente dando también números muy exactos: de las ochocientas cincuenta almas solo cincuenta o sesenta ancianas y advenedizas hablan solo vascuence por no poder dejar el hábito.
Conclusión: Si aplicamos estos datos a Puente podemos asegurar que hacia 1790, para unos el 90% de los habitantes son vascongados cerrados y para otros el 10%. Vamos a dejarlo, pues, en un 50% de vascongados cerrados (seguramente muchos de ellos entenderían el castellano pero no serían capaces de expresarse bien); un 25% de euskaldunes que dominarían perfectamente el castellano; y otro 25% de castellano cerrados. Estas referencias se podrían aplicar a Puente, pero en los pueblos del noroeste del valle el número de vascohablantes sería prácticamente del 100%. Precisar estos datos nos resulta muy importante para observar la evolución del idioma en Valdizarbe y Valdemañeru durante el siglo XIX.

Siglo XX

El siglo XX se distingue en ambos valles por tener dos épocas claramente diferenciadas. La primera abarca las tres primeras décadas hasta mediados de los años treinta y la segunda parte comienza a mediados de los setenta y se extiende durante el último cuarto de siglo. ¿Y en medio? Pues en medio un tremendo vacío, un agujero negro que se extiende durante cuarenta años, un desierto testimonial en el que prácticamente no se encuentra ningún dato de relevancia a pesar de su cercanía histórica y de que muchos de nosotros lo hayamos experimentado en nuestras propias carnes. Nadie realizó un solo trabajo de investigación, nadie hizo la más mínima alusión al euskera, nadie lo reivindicó como parte inherente a su patrimonio cultural.


Siglo XXI

Valdizarbe y Valdemañeru son un buen ejemplo de voluntad popular en la recuperación de la lengua autóctona perdida de manera drástica. Igual que en el mapa del euskera que el Príncipe Bonaparte publicó en 1863 en el que ambos valles, con la excepción de Guirguillano, aparecen en color amarillo claro por la débil intensidad de la lengua a causa de su pérdida irremediable, en 2009 se hace público a través de la asociación Udalbide un nuevo mapa, el Mapa de los porcentajes de alumnados matriculados en euskera. En él se constata una inversión en la evolución sociolingüística como consecuencia de la nueva concienciación de la comunidad con respecto a un ámbito del patrimonio cultural como es el de la lengua. Ambos valles se van haciendo notar en el conjunto de la realidad idiomática de Navarra, pero no como consecuencia de su inmediata extinción sino por su paulatina recuperación. Después de que en 1863 se calculara según las estimaciones un 15% de la población euskaldún con tendencia a la baja y la mayoría de ellos de edad avanzada, se ha pasado a un 15% de euskaldunes, la mayoría jóvenes, y con tendencia al alza.